PUNTO DE VISTA DE EMILIO
Xander tenía el peor sentido de la oportunidad del mundo. Y mi mirada lo dejaba claro.
«Puedes matar a alguien o salvar su fundación. Tú decides», gritó por encima de la música.
Me soltó el brazo, sonriendo como si ya hubiera ganado.
Me acerqué. «No voy a salvar su fundación».
Volví a mirarla, apretando la mandíbula mientras ella se reía de lo que fuera que le susurraba ese cadáver en la barra. «Voy a limpiar mi desastre».
Xander silbó, atrayendo mi mirada hacia él