PUNTO DE VISTA DE ISABELLA
¿Estaba Emilio, ese insoportable de Salazar, preguntándome realmente lo que yo pensaba que era? Ni hablar. Solo era otra de sus tácticas para desconcertarme. Pero había algo diferente en él. No tenía ese brillo en los ojos. No lucía esa cara de póquer indescifrable que ponía cuando iba tres jugadas por delante y no quería que nadie se diera cuenta.
Estaba relajado en el sillón reclinable, con los ojos clavados en mí como siempre. Sin sonrisa burlona. Sin aire de sufi