Capítulo 25: Confesión de embarazo.
Margot se volvió a recostar en su alfombra de yoga, con una mano sobre su abdomen y los ojos cerrados, tratando de controlar su respiración.
Pensó que la conversación había terminado ahí.
No quería involucrar más a su querida hermana.
Su pecho subía y bajaba con lentitud, como si necesitara cada bocanada de aire para seguir adelante.
Pero entonces, la voz de Madeleine rompió el silencio, con un tono dulce, casi mimoso.
—Margot… —susurró la gemela menor, casi infantil—. ¿Confías e