Capítulo 7: La pantalla vacía
Liliana despertó lentamente a la mañana siguiente, con el cuerpo pesado por el cansancio. La enorme cama le parecía demasiado grande y fría sin el peso de otra persona a su lado. Se quedó allí tumbada unos minutos, mirando al techo, recordando el calor del cuerpo de Dante pegado al suyo la noche anterior, el beso apasionado y cómo se había marchado cuando ella le pidió que parara.
Dejó a un lado los recuerdos, se duchó rápidamente y se vistió con una sencilla blusa