Capítulo 99: El fuego que arde en silencio
El viaje de regreso a la mansión transcurrió en silencio, salvo por el leve zumbido del motor y el ocasional repiqueteo de la lluvia contra las ventanas. Liliana iba sentada con las manos apretadas en el regazo, mirando fijamente al frente. En el instante en que entraron en la casa, algo dentro de ella finalmente se rompió.
Se detuvo en medio del vestíbulo, con la respiración agitada e irregular. —Quiero ir a ver a Marco ahora mismo —dijo, con la voz c