Mundo ficciónIniciar sesiónSonreí.
Sin más preámbulo liberé su pene y lo llevé a mi boca, él soltó un gritito un poco sorprendido y se removió sensualmente en la cama, empujando sus caderas más dentro de mi boca, y yo lo recibí gustoso al tiempo que buscaba la colita entre sus piernas. Cuando la encontré, tiré de ella suavemente.







