Cuando Milán y yo nos conocimos, lo primero que pensé es que era un chico muy lindo.
El padre de Milán era buen amigo mio,habíamos salido de la misma facultad y yo había fundado mi propia empresa. Años después cuando éramos mayores, su padre preguntó si yo tenía algún puesto para Milán y no pude negarme para él.