Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabía transcurrido una hora desde que Lucas y Edyl habían llegado a la casa donde permanecerían escondidos hasta la noche. El hambre empezaba a hacer acto de presencia una vez que la adrenalina y el nerviosismo del momento habían ido disminuyendo hasta casi evaporarse.
—Edyl, creo haber visto una pequeña tienda cuando veníamos hacia aquí. Está a final de la calle, ¿Llevas dinero para acercarme y comprar algo? Me muero de hambre.
—Si, yo también estoy hambriento, y estoy aburrido







