LYNETTE
Un sueño saboreando la realidad, eso es lo que pienso en el momento en el que me encuentro frente a frente con el padre de mis hijos, y aunque todavía una parte de mi no lo acepte, el hombre que ahora es mi marido, mi madre se asusta porque no entiende nada, un pequeño detalle que había olvidado y que no me tomé la molestia de preparar cuando le llamé, pero eso ahora no importa.
Zair tiene la intención de sacar su arma, pero uno de los hombres de Brentt, se lo impide cuando le apunta a