ZAIR
Me niego a hacerlo, no puedo, es que simplemente no puedo, la vida me está castigando por algo que hice en el pasado, lo sé, lo siento, y ahora, no solo me estaba devolviendo el golpe, sino, que me está dando mil razones por las que niego con la cabeza y rechazo todo.
—No —digo sin pensar, llamando la atención de todos.
—¿Qué? —pregunta el jefe con indignación.
Me pongo de pie, no me importa lo que piensen de mí, pero me niego a trabajar con Aradia, aparte de que es un error descomunal,