LYNETTE
En menos de un abrir y cerrar de ojos, siento que la vida se me resbala de los dedos de la mano, el tiempo se detiene o mejor dicho se siente como si fuera en cámara lenta, no sé qué es lo que sucede, pero protejo con todas las pocas fuerzas que me quedan a mi hijo, contra mi pecho, como si eso fuera suficiente como para mantenerlo fuera del inminente peligro que nos asecha.
Enseguida, Zair me empuja a su izquierda, al tiempo que recibe el impacto de bala que iba dirigido a mí, gruñe l