Dentro de la habitación Gavel le quitó la ropa a Cassandra notando como ella se tensaba un poco, pero la besaba lentamente para que supiera que era él. Debía ir suave a pesar de que quería enterrarse por completo en su interior. La deseaba tanto que su juicio se nublaba por segundos.
Cassandra era lo más delicioso que había probado hasta el momento, incluso más que una omega, tanto que podría devorarla 100 veces, no 1000 veces y todavía estaría insatisfecho. Y estaría detrás de ella por más. Au