En la entrada los dos autos de los dos alfas estaban parqueados. Leticia tenía un puchero en sus labios.
-vas a seguir así- Cassandra por fin se pudo acercar a ella después que la brisa disipara un poco el olor del alfa sobre su cuerpo
-Es que se me acabó el tiempo contigo- el puchero de Leticia se hizo más grande.
Cassandra alzó una ceja.
-Vaya, me siento elogiada que me quieras tanto, más que a tu pareja- miró de reojo a Rayan que gruñó levemente. Lo estaba provocando.
-No es lo mismo- Letici