— Quiero que imagines nuestra vida juntos amor mío, haré todo lo que esté en mis manos para demostrar cuánto me importa tu bienestar— dijo Nathaniel— ahora vamos a cenar, muero de hambre.
Ella sonrió aún con ciertas expectativas, tenía temor de abrir por completo su corazón, pero Nathaniel cada día le demostraba la sinceridad del cariño que sentía por ella, quizás ya se había desentendido de Emma y no estaban juntos nuevamente.
Aunque haberla dejado en casa fue un riesgo para su relación de