Mundo ficciónIniciar sesiónLa oficina estaba extrañamente silenciosa después de las seis. El reflejo de la ciudad se colaba por los ventanales, creando una atmósfera de intimidad forzada.
Julián ya tenía un bloc de notas sobre la mesa y un bolígrafo en la mano, Elena ya comenzó a pensar que sufrió algún tipo de manipulación, porque era esa persona mas maniático sobre todo este asunto, hasta pensarían que la idea fue de él. —Bien —dijo él, sin rodeos —Si vamos a hacer esto, hagámoslo bien. Si alguien me pregunta cómo nos conocimos, no quiero respuestas vagas. Necesito hechos, La memoria es el punto débil de cualquier mentiroso, solo para que lo tengas en cuenta. De eso estaba hablando, porque era meticuloso, aunque no lo dijera en voz alta, se lo agradecia. Elena se sentó frente a él, sintiéndose un poco como si estuviera siendo interrogada por un detective, pero su tono era tan profesional que la hizo centrarse. —Está bien —dijo ella, tomando una hoja de papel—Empecemos por lo básico. Julián comenzó a dictar las reglas, y pronto la conversación se convirtió en un juego de ajedrez donde intercambiaban piezas de información para construir su "historia". Los datos del "Expediente de Pareja" ¿Cómo se conocieron?: Elena insistió en una cafetería, pero Julián lo descartó por ser "demasiado cliché". Acordaron que se conocieron en un seminario de negocios en el extranjero hace dos años y se volvieron encontrar hace unos meses, Eso explicaba por qué nadie en la empresa los había visto juntos antes, . La profesión de él: Para que encajara con el nivel de éxito que Elena quería proyectar, Julián se definió como consultor estratégico de inversiones. Sonaba lo suficientemente sofisticado para intimidar a cualquiera que quisiera hacer preguntas incómodas. El detalle personal: Julián le hizo confesar algo real para que fuera difícil de olvidar. Ella admitió que su familia perdió todo en una mala inversión inmobiliaria, no se avergonzaba, pero los comentarios de los demás fueron que la hicieron dudar. La versión para el público: Julián decidió cambiarlo ligeramente: " Nos Vimos unos meses en el extranjero gestionando una reestructuración de activos. Esto mantenía la verdad de que ella había tenido dificultades, pero la presentaba como una experiencia de alto nivel. El giro de Julián: —Si te preguntan por qué somos tan distintos, di que mi carácter reservado es el equilibrio perfecto para tu energía creativa. Eso no es mentira, Elena". El giro de Elena: Ella le pidió que, si alguien dudaba, él simplemente la tomara de la mano con confianza. —El contacto físico suele cerrar bocas más rápido que las palabras —bromeó ella, aunque se arrepintió al ver la mirada intensa que él le devolvió. —Una última cosa —dijo Julián, dejando el bolígrafo sobre la mesa —¿Cuál es la pregunta que más miedo te da que te hagan? Elena lo pensó un momento. —Que me pregunten por qué no he vuelto a contactar con nadie en tanto tiempo. Que piensen que fracasé y me humillen. Julián se levantó y rodeó la mesa. Se detuvo justo detrás de su silla, apoyando sus manos en el respaldo. Su voz bajó una octava, volviéndose más suave. —Entonces diremos que estábamos tan ocupados construyendo nuestro futuro, que el pasado simplemente dejó de ser una prioridad. No es una mentira si para nosotros, a partir de ahora, es la verdad. Elena se giró para mirarlo. Estaba demasiado cerca. Por un segundo, el "ensayo" se sintió peligroso. —¿Por qué te estás tomando esto tan en serio, Julián? —preguntó ella, con la respiración entrecortada. Él arqueó una ceja, volviendo a su tono sarcástico habitual. —Porque, querida si voy a ser tu novio, me niego a ser el que haga el ridículo. Tengo una reputación que cuidar. Ahora, repite conmigo: —¿Dónde fue nuestra primera cita? Elena sonrió, esta vez con sinceridad. El miedo seguía ahí, pero el "acuerdo" empezaba a sentirse como un escudo.






