Los días iban pasando poniendome más nerviosa, ya que sabía que Devon no tardaría mucho en llamarme para reclamar la parte que tenía yo que pagar, pero mientras no me sonaba mi teléfono yo seguía haciendo mi vida, aunque con Marco poca vida teníamos los dos. La clínica de mi marido empezó a funcionar yo diria que mejor que antes del incendio, Marco tenía nuevos socios, ayudando para las mejoras de las instalaciones, consiguiendo poner más aparatos y tener más camas para los pacientes, Cuando v