Ni por un momento, pensé en ir a buscar a Devon, una vez que me fui corriendo de la fiesta, empecé a andar por el arcén de la carretera, como me dolían los pies por culpa de los zapatos, me paré un momento para quitarmelos, mientras lloraba. Una vez que me los quité seguí andando con ellos en la mano sin tener ni idea de adonde me iba a dirigir. Aunque escuché una sirena y varias luces que se movían, parando el coche al lado mio, me dio lo mismo y seguí andando perdida en medio de la noche.
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