Me estaba quedando dormida, cuando escuche abrirse la puerta del dormitorio, viendo entrar a Marcell, acercándose a mi cama, con una sonrisa en sus labios, me senté en la cama, haciéndome hacia atrás con temor, chocando mi espalda con el tablero de la cama
— Hola guapa, he venido para hacerte compañía, no quiero que hables ni digas nada, o me obligaras a callarte por las malas — me dijo
— No te acerques mas a mi Marcell ¿Que quieres? creo que Marco te lo ha dejado claro, que no quiere que te