DONDE HUBO FUEGO... CAPÍTULO 22. Un sueño peligroso
DONDE HUBO FUEGO... CAPÍTULO 22. Un sueño peligroso
Solo fue cuestión de unos pocos segundos desde que aquella idea la asaltó hasta que Ximena se puso a dibujar de nuevo. Estaba tan metida en lo que hacía que solo alcanzó a sonreír cuando sintió aquel beso suave en la mejilla y se bebió el jugo que Javier extendía hacia ella como si no se diera cuenta de todo lo que llevaba implícito un par de gestos tan inocentes como aquellos.
Simplemente siguió dibujando porque aquella inspiración había que