CAPÍTULO 52. Una confirmación.
CAPÍTULO 52. Una confirmación.
El pecho de Naiara subía y bajaba con fuerza, mientras toda aquella esperanza que se había negado a tener hasta el momento se desataba. Alcanzó a Samuel al pie del camión y él solo alargó la mano para tomar la suya.
—Hiciste que vinieran... Lo conseguiste —susurró con voz temblorosa.
—Te dije que confiaras en mí, renacuajo. Cada hombre tiene poder a su manera, y el mío siempre ha estado en servir —murmuró él con una sonrisa suave—. Lo bueno es que a la gente no se