CAPÍTULO 46. Un mal presentimiento
CAPÍTULO 46. Un mal presentimiento
Y Samuel no se equivocaba. Dios sabía que desde hacía demasiados años, desde que había abierto los ojos con respecto a su padre, no había vuelto a equivocarse con respecto a sus intenciones.
Así que al día siguiente cuando Naiara regresó para quedarse con él, se encontró con que ya le habían dado el alta y Samuel estaba desesperado por regresarse a casa. Solo se tomó un instante para pasar a ver al señor Miguel y asegurarse de que sus hijos ya estuvieran con é