CAPÍTULO 14. Un hombre comprometido
CAPÍTULO 14. Un hombre comprometido
Naiara sabía que tenía que adueñarse de su expresión, pero no dudaba de que la sorpresa le hubiera explotado en la cara como una bomba de relojería.
—¿Cómo… no—novio…? —balbuceó porque por alguna extraña razón, o quizás por la forma en que Samuel se comportaba a su alrededor o la chispa que había entre los dos siempre, Naiara había asumido que era un hombre libre como el viento.
—¡Pues eso, novio! —siseó Amanda—. ¿O qué esperabas? ¡Samuel es un hombre adulto,