CAPÍTULO 125. Una mujer malvada
CAPÍTULO 125. Una mujer malvada
Y a pesar de todo Naiara no se arrepentía ni de una sola de esas palabras, aunque estaba convencida de que aunque para ella fueran totalmente ciertas, no significaba que eso cambiaría de ninguna forma la actitud de Nadia.
Toda su vida, o al menos desde que Naiara tenía memoria, la personalidad de su hermana se había resumido en reclamar, reclamar lo que creía que era suyo, reclamar lo que creía que se merecía, reclamar lo que creía que le pertenecía por derecho y