Capítulo 22.
En ese momento Malía sonríe, marcando con ese instante y ese movimiento la tensión entre ella y Torín.
— Así que dudando de la lealtad y veracidad de su luna, señor Lunae— susurra a ella con cola y una sonrisa falsa en sus labios.
En ese instante, tanto Marek como la misma Malía se encuentran frente a frente con un macho que entra por el pasillo.
El impacto de la llegada del prisionero hace que la Luna sienta que el aire comienza a desaparecer.
“ Mis manos sudan y mi visión es borrosa…”piensa