SU PUNTO DE VISTA
Cristóbal se movió frente a mí, deslizando su polla a lo largo de mis labios mojados de saliva, presionando contra ellos hasta que abrí para él también. —Despacio, princesa —murmuró, empujando en mi boca con un control cuidadoso.
Atrapada entre los dos, vendada, estirada por ambos lados, me perdí. Las embestidas rudas de Marcus me empujaban hacia la polla de Cristóbal, haciéndome atragantarme y gemir al mismo tiempo. Saliva, sudor, lágrimas, humedad… todo se confundía en una s