PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
El beso se volvió salvaje al instante —sin vacilación, sin pruebas. La lengua de Damian se hundió profundamente, reclamando, exigiendo, mientras Ethan le devolvía la fuerza con la misma intensidad, los dientes chocando, gemidos vibrando a través de los pechos de ambos. No había ternura en ello, solo hambre que había estado hambrienta durante demasiado tiempo.
"Mierda", siseó Ethan, ya tirando de la camisa de Damian hacia arriba, las uñas arañando su estómago.
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