PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Alina todavía estaba aturdida cuando su teléfono vibró. Buscó a tientas a través del sofá, parpadeando para ver la identificación de la llamada.
El señor Grant.
Su pecho se elevó con una ráfaga de esperanza. Lo presionó rápidamente contra su oreja.
"Hola?"
Su voz era cortante pero diferente esta vez, llevando un peso que casi sonaba... cauteloso.
"Señorita Alina. ¿Sigue interesada en vender su obra?"
Sus labios se entreabrieron. Después de la humillación del ot