CAPÍTULO 150- PAPÁ. parte 4
PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Cuando llegamos a mi edificio, el chófer bajó para abrirme la puerta de nuevo.
—El señor Valez me pidió que le recordara que no le debe nada —dijo con voz baja pero firme—. Solo quiere que esté cómoda.
Esa última palabra me hizo sonreír por alguna razón. Cómoda. No sabía si eso era lo que sentía.
Le di las gracias y subí las maletas, una por una. Mi compañera de piso no estaba en casa, gracias a Dios. Extendí todo sobre la cama: frascos de perfume, vestidos, za