PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
La tormenta en el interior de Liam apenas comenzaba.
Al despertar bajo la luz gris y tempestuosa del amanecer, fue inmediatamente consciente de dos cosas. La primera era el profundo silencio; la tempestad se había agotado, dejando un mundo limpio e inquietantemente silencioso. La segunda era el cálido peso del brazo de Isabelle, posado posesivamente sobre su pecho, su espalda apoyada contra su costado, su respiración profunda y acompasada.
No se movió. Apenas r