UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 54. No estarás para verlo
Y realmente lo vio. Para su eterna rabia, Yusuf Al—Amir vio cómo aquella mujer habría los ojos, respirando pesadamente mientras decenas de manos femeninas la tocaban y trataban de hacerla reaccionar.
Estaba viva.
Seguiría viva.
Y la certeza de que Hasan Nhasir gobernaría aquel país a partir de ese momento con mano de hierro pero junto a la mujer que amaba, fue lo último que Yusuf pudo sentir.
—Ella será la reina de Arabia un día —gruñó Hasan en su oído—. ¡Pero tú no estarás aquí para verlo!