UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 31. La sentencia de un rey
Las calles eran un hervidero de personas mientras Giulia y Diana intentaban llegar al palacio. Aquella especie de revolución se había desatado en el momento mismo en que Hasan Nhasir había dejado ver a su pueblo que estaba muy vivo y que había regresado por su trono.
Por supuesto que el ejército estaba de su parte, y el pueblo de Riad se había lanzado a la calle para apoyarlo. Por todas partes había peleas, y en los callejones más oscuros Giulia pudo identificar cadáveres con los colores de la