MUÑEQUITA. CAPÍTULO 3. ¿¡Dónde está Gracie!?
Cuatro horas más tarde, en la recepción del hotel, Mitch intentaba contener la risa mientras veía el ojo morado de Charlie que obviamente le había hecho Faith.
—¡Es que ni te voy a preguntar de dónde salió ese puñetazo! Pero ¿te lo merecías? —preguntó.
—Sí, supongo que sí.
—Pues entonces supéralo y vamos a divertirnos esta noche. Las fiestas de fraternidad en Harvard eran épicas, veremos si los estirados de Oxford las pueden igualar.
—¿Estás loco? ¡Nada de épicas! ¡Vamos con las gemelas! ¡Son..