MUÑEQUITA. CAPÍTULO 2. Una delirante escasez de ropa
Terminó de arreglarse y se miró al espejo diez veces antes de salir. No era un hombre vanidoso, pero no sabía por qué, necesitaba mostrar su mejor cara. Se acomodó el cabello del lado derecho de su cabeza hacia atrás. Tenía el cabello pasado de largo así que le cubría bien el tatuaje pero ya le quedaba demasiado incómodo.
Se subió a su camioneta y poco después pasaba por la mansión Black a recoger a Grace. Por supuesto sus tíos no lo dejaron ir sin desayunar como un rey, y finalmente él y Grace