MUÑEQUITA. CAPÍTULO 17. Te amo...
Grace se despertó un poco más tarde esa noche, y sonrió despacio al ver a Mitch sentado junto a ella. Tenía la misma expresión de preocupación y agotamiento que se había grabado en sus facciones desde el accidente, pero su mirada estaba llena de calidez y compasión.
—Hola dragoncito —murmuró apretando su mano y él le acarició la cabeza como si fuera una niña.
—Hola muñequita. ¿Cómo te sientes?
—Como si me hubiera atropellado un camión... ¡Ah, espera, eso sí pasó! —intentó reírse pero vio que Mi