FATALIDAD A TU SERVICIO. CAPÍTULO 5. La misma Faith, el mismo Charlie
Faith miraba por la ventana sentada en el reservado de aquel restaurante. Había pedido una copa de coñac, porque necesitaba algo fuerte si quería lidiar con la criatura repugnante que era el hermano de su cliente. Le agradecía a Greg haber intentado protegerla todo ese tiempo, porque las confrontaciones ya no eran lo suyo, pero desde que Charlie había vuelto, desde que había sentido de nuevo aquel abrazo, solo tenía una gama de malos sentimientos que necesitaba descargar y sabía que con él podí