FATALIDAD A TU SERVICIO. CAPÍTULO 30. ¡Por esto me voy!
Charlie sentía como si aquellas palabras fueran una bofetada.
"¿¡Y a ti quién carajo te dijo que tienes permiso para enamorarte de alguien más!?"
Su corazón dio un vuelco, porque solo de imaginar que sí, que tendría que hacer su vida con otra persona sentía que el mundo era un lugar más frío.
—¿¡Qué demonios quieres decir, Faith!? —gruñó encarándola—. ¡Tú me diste permiso! ¡Tú lo hiciste en el mismo momento en que tienes una relación seria con otro hombre! ¡Llevo seis meses muriéndome por verte