CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 35. Todas las veces que sean necesarias
El corazón de Jana se desbocó en su pecho viendo a Kris emerger de la oscuridad. Realmente se había quedado dormida, pero aquel desasosiego que jamás desaparecía ya de su pecho la hizo despertar en medio de la madrugada. Se había vestido con prisa con alguna ropa de abrigo y sí, se había lanzado hacia la puerta con la misma determinación que cuando lo había intentado más de una semana atrás.
Ya no le importaba nada, no le importaba que él lo supiera, no le importaba que él estuviera intentando