CAPÍTULO 10. Ego y revelaciones
Mar estaba en su escritorio, mirando la pantalla con expresión abstraída, cuando la asistente del subdirector entró apurada.
—¡Mar! ¡Mar! —la llamó la mujer mientras se acercaba.
Ella levantó la cabeza y la miró con preocupación.
—¿Qué pasa, Olivia? —preguntó.
—El subdirector quiere verte ahora mismo. Está... feliz, eso me da mala espina. Y encima el Jefe de Pediatría llegó gritando así que será mejor que vayas.
Mar se dio cuenta entonces de que probablemente le hubieran llevado ya los análisis