Lo que ocurrió exactamente ya no lo recuerda. Pero aquella vez, él y Julio se pelearon ferozmente, tanto que incluso llamaron la atención de las autoridades escolares, lo que resultó en una sanción. Desde entonces, sus grupos se separaron por completo, como agua y fuego.
Después de beber, Diego se sentía caliente por dentro. Desabrochó su camisa, y su irritación solo aumentaba.
Cuando el coche se detuvo, se dio cuenta de que el conductor lo había traído a casa. No dijo nada, simplemente bajó del