—Están llegando, voy a bajar a recibirlos. —dijo Diego, levantándose rápidamente.
—Vamos juntos. —propuso Irene—. También quiero ver a Estrellita.
Cuando los cinco se encontraron, Diego y Vicente estaban bien, pero las tres chicas se abrazaron, riendo y saltando como si fueran niñas.
Diego notó que la mirada de Vicente se centraba en Estrella, así que le preguntó:
—¿Cómo está tu salud? Y en cuanto a ustedes dos... ¿hay avances?
—Esas heridas son lo de menos. En cuanto a los avances... bueno, al