Al voltear, Diego se encontró con Julio.
—Acabo de hacerme unos exámenes, los resultados aún no han salido. —dijo Ezequiel—. ¿Y tú cómo llegaste aquí?
—Ire me llamó. Voy a entrar a ver cómo está. —Julio dijo, y se dispuso a abrir la puerta. Diego lo detuvo.
—Ire dijo que no nos necesita, mejor vámonos.
Tenía todo planeado: él no se quedaría, y tampoco permitiría que los demás se quedaran. Su intención era salir con ellos y luego regresar a escondidas.
—Ire me mandó. —Julio frunció el ceño al mir