—¿Con unos padres así, no vas a ponerles un alto y dejar que sigan acosando a Irene? —dijo Bella.
—De todas formas, son los familiares de Ire... —Diego frunció el ceño.
—¿Familiares? Irene los considera como tales, ¡pero ellos nunca la han tenido en cuenta! Cuando Ire está sufriendo, ni siquiera la apoyan; en cambio, defienden a los extraños. ¿Eso es lo que se llama familia?
Diego se quedó en silencio. Podía lidiar con Fernando sin problema; solo necesitaba mover un dedo. Pero Fernando era el pa