Estrella había perfeccionado su habilidad culinaria en los últimos años, y ahora preparaba platos que eran un deleite para los sentidos.
Los cuatro pasaron un día relajado en casa, y antes de dormir, ayudaron a Irene a elegir su ropa y zapatos, ya que al día siguiente era la fiesta de compromiso de Sofía.
Para Bella y Estrella, no era solo una fiesta de compromiso, era una batalla que debían ganar con estilo.
Como Irene se negaba a usar joyas, Estrella eligió para ella un vestido con un escote a