Irene tomó el ascensor y se dirigió al lugar acordado. Primero se reunió con sus socios y luego regresó directamente a su habitación.
Con Ezequiel y Diego buscando su atención, pensó que quedarse en su habitación sería la mejor opción. Una vez firmados los contratos, se iría.
Mientras estaba en su habitación, recibió una llamada de Bella.
—Ezequiel es un perro, y tiene intenciones contigo, así que ten cuidado. —Bella le advirtió sin rodeos.
—Lo sé. Estoy en la habitación y no planeo salir. Solo