Diego dijo algo, pero Irene decidió no escucharlo. Al regresar al centro del banquete, se dio cuenta de que había más gente.
Al verla salir, las miradas de los presentes eran amables. La mayoría de los asistentes a la fiesta de cumpleaños de Sofía tenían algún vínculo con la familia Vargas, así que Irene casi todos los conocía.
—Ire, ¿cuánto tiempo ha pasado? ¡Estás cada vez más hermosa! —Se acercó alguien a saludarla.
—Tío, ha sido años, pero usted sigue tan enérgico como siempre. —Irene le son