—¡Bebé, pareces el jefe muy cool y desenfadado de las novelas! —dijo Estrella.
—¡Lo que significa que tengo potencial para ser actriz! Espera, algún día brillaré en el mundo del entretenimiento y ¡me volveré famosa! —Bella movió su gran melena.
Irene sonrió mientras las veía bromear, con cierta indulgencia en su mirada. Para Lola, que estaba parada al lado, ni siquiera le dio la mitad de su atención.
Lola no había tenido suerte últimamente. Durante el Año Nuevo recibió un regalo de gran valor de