—¡Cierra la boca! —intervino Vicente.
—¿No crees? Te juro, ¡ella no quiere realmente divorciarse! —Diego lo miró.
—¡Ya se ha divorciado de ti! ¡Veamos la realidad! —le recordó Vicente.
—¡No sabes cuánto me gusta! ¡El divorcio es solo un medio para llamar mi atención! —escupió Diego con desdén.
Irene acababa de sentarse cuando se levantó de nuevo.
—Vicente, supongo que no hay necesidad de comunicar con él. Vine por respeto hacia ti, y espero que no haya más situaciones como esta.
Ella estaba a pu