Recordé aquel instante en que escapé de la ciudadela con la ayuda de Alena. En ese momento, surgieron en mí unas hermosas alas. Siempre pensé que se debían a la gema… o a Alena.
—¿Por qué ocultarlo? Todo este tiempo me atormenté pensando que mis padres me odiaban. Siempre guardé la esperanza de recuperar su amor. Busqué una y otra vez formas de ganarme su confianza...
—Tu madre te amó cada segundo. Quise decírtelo muchas veces, pero Hadriel me hizo prometer que no revelaría la verdad hasta que