***Gale***
—Fue gracias a Andy —respondí con firmeza—. Ella creyó en mí cuando nadie más lo hizo. Y debes saber que no permitiré que le hagas daño.
Seguíamos combatiendo mientras hablábamos. Cada golpe llevaba la intención de matar. Era absurdo, lo sabía. Estábamos discutiendo por ella como si fuéramos rivales celosos, cuando lo importante era sobrevivir... pero no podía evitarlo. Solo pensar en Kaleb cerca de Andy me desquiciaba.
—¿Y por qué crees que quiero dañarla? —preguntó con una voz gélid