Él me miró, confundido. Tomé aire con fuerza, porque lo que estaba por confesar no era fácil.
—Fui juzgada y encontrada culpable… hace casi cien años, según el tiempo terrestre. Me impusieron sellos para limitar mi magia y fui exiliada. Desde entonces estuve viajando entre mundos, intentando encontrar un lugar donde vivir en paz. Llegué a la Tierra después de muchos fracasos, y me di cuenta de que aquí podía tener una vida normal. Pero cometí errores. Exposé mi identidad en más de una ocasión, y